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Anexo 1
InstruicciÓn para
el artillero aéreo de un IL-2
El armamento
instalado en la torreta móvil del artillero de IL-2 resulta ser un
medio eficaz para derribar a los cazas enemigos en un combate aéreo
cuando es usado correctamente.
I) Un artillero
aéreo debe:
1. Conocer a la
perfección las características de su arma, respetar las condiciones
de su uso en un combate para garantizar su funcionamiento correcto y
realizar el mantenimiento preventivo necesario para evitar fallos en
combate. Las salidas deben efectuarse con el armamento debidamente
preparado;
2. Conocer las
características de los cazas enemigos y sus puntos vulnerables;
3. Realizar una
continua observación del aire y detectar rápidamente a los cazas
enemigos.
4. Saber disparar
con precisión contra el caza atacante, y para ello saber determinar
rápida y precisamente el escorzo del objetivo, su distancia y el
punto de deflexión.
Un combate aéreo
transcurre con rapidez y exige del artillero el dominio de sí mismo,
sangre fría, sólido conocimiento de los fundamentos del tiro aéreo y
un alto nivel de entrenamiento a la hora de disparar con precisión
contra el caza atacante.
II) Observación
del aire durante el vuelo
Una observación
ininterrumpida del aire es la garantía para evitar un ataque
sorpresa por parte de los cazas enemigos y es una de las bases de la
victoria en un combate aéreo.
La observación del
aire comienza desde el momento en que la tripulación se sienta en el
avión, y termina cuando el avión es estacionado en el aparcamiento
tras aterrizar.
Cada miembro de
tripulación debe conocer su sector de observación y es responsable
de detectar a tiempo al enemigo en su sector.
Los cazas enemigos
siempre procuran atacar por sorpresa, aprovechando la nubosidad, el
paisaje y el Sol, cuyos rayos dificultan la observación del aire en
su dirección.
En un IL-2 biplaza
que realiza su misión en solitario, los sectores de observación se
distribuyen entre los miembros de tripulación de siguiente manera:
– el piloto es
responsable de observar la semiesfera delantera y debe realizar
pequeños giros con el objetivo de facilitar la observación al
artillero, de esta manera garantizando una observación en todas
direcciones para toda la tripulación en su conjunto;
– el artillero
aéreo es responsable de observar la semiesfera trasera, superior y
los laterales.
NOTA: Durante los
vuelos en grupo, las zonas de observación se distribuyen basándose
en los mismos principios pero aplicados a cada pareja.
III) Avisando
al resto de las tripulaciones sobre la aparición del enemigo
La otra base del
éxito en un combate aéreo consiste en alertar a tiempo de la
aparición del enemigo. Se debe avisar tanto al resto de
tripulaciones de IL-2 como a los cazas de escolta.
Cualquier miembro
de tripulación, al detectar al enemigo en su sector de
responsabilidad, debe alertar al resto de tripulaciones mediante
señales establecidas: por radio, mediante una serie de disparos
hacia el enemigo o mediante bengalas.
Si los IL-2 son
escoltados por cazas y el aviso se realiza por radio, se avisa
simultáneamente tanto a los cazas como al resto de los IL-2.
Las señales y el
orden de notificación deben ser minuciosamente consensuados y
conocidos por todas las tripulaciones.
IV)
Identificación de los cazas enemigos
Los cazas enemigos
tienen los siguientes rasgos:
Me-109F:
tiene un fuselaje largo y estrecho, una unión rectangular del borde
del ala con el fuselaje, estabilizador horizontal elevado y
estabilizador vertical corto.
Me-109G-2:
por su aspecto físico no se diferencia del Me-109F, a excepción de
los carenados de los cañones bajo el ala si los lleva.
FW-190:
tiene un morro romo (motor en estrella) y un fuselaje que se va
estrechándose fuertemente en dirección hacia la cola.
Me-110:
tiene un fuselaje largo y estrecho, las puntas
del ala son romas, unión rectangular del borde del ala y el
fuselaje. Tiene doble estabilizador vertical y dos motores.
V) Detectando
la distancia del objetivo
Para poder
disparar sobre el blanco primero hay que estimar su distancia.
La distancia del
blanco se estima a ojo o mediante la rejilla del colimador K8-T.
A) Determinando
la distancia a ojo.
Las habilidades de
estimar la distancia del blanco a ojo se adquieren y mantienen
mediante entrenamientos sistemáticos.
A partir de
diferentes distancias se puede distinguir los diferentes elementos
de un avión:
– 100m: se
distinguen pequeños detalles: antenas, ranuras en el estabilizador,
bocas para los armas;
– 200m: se
distinguen pequeños detalles: estructura de la cabina, tubos de
escape;
– 500m: se
distinguen separadamente las partes del estabilizador de cola, del
ala, del estabilizador vertical, la unión del cristal de la cabina
con el fuselaje;
– 1000m: se
distinguen grandes elementos del avión: se puede diferenciar las
partes vertical y horizontal del estabilizador de cola, el ala y el
fuselaje.
Debido a que la
vista de una persona no es igual que la de otra, la tabla superior
es orientativa y es una guía muy general para diferenciar diversos
elementos del avión en función de su distancia. Cada artillero aéreo
mediante entrenamientos debe crear su propia tabla para su uso
propio teniendo en consideración las particularidades de su propia
vista.
B) Determinando
distancia mediante marcas del colimador K8-T.
Para estimar la
distancia del blanco mediante el colimador K8-T, su rejilla está
dotada de marcas telemétricas.
La marca grande
corresponde a 20 milésimas, la marca pequeña corresponde a 10
milésimas.
Para determinar la
distancia mediante marcas, hay que saber cuántas marcas ocupa un
determinado avión en la rejilla del colimador en las distancias de
100, 200, 400 y 600m.
Relacionando la
envergadura alar o la longitud del fuselaje del blanco con las
marcas telemétricas (por ejemplo, un caza), el artillero determina
la distancia.
Debido a que los
cazas monoplaza enemigos no se diferencian significativamente ni en
su envergadura alar ni en su longitud, no hay necesidad de saber
cuántas marcas del colimador ocupa cada modelo de caza a diferentes
distancias. Es suficiente con saber estas magnitudes para cualquiera
de los cazas enemigos.
Si la distancia se
determina mediante el colimador K8-T usando la envergadura alar del
blanco desde escorzo 0/4 (0o), no es necesario recalcular
la distancia del mismo blanco a escorzos 1/4 (15o) y 2/4
(30o). Esto es porque las diferencias en la magnitud de
proyecciones desde diferentes ángulos son insignificantes y por
tanto el error en determinación de la distancia es irrelevante,
comparado con el escorzo 0/4 (0o). Dicho lo anterior,
para determinar la distancia del blanco a escorzos 0/4 (0o)
– 2/4 (30o), el tamaño del blanco determinado por su
envergadura debe ser considerado 1 (es decir, no hay que multiplicar
la envergadura por el coeficiente para compensar el ángulo de
observación).
VI) Régimen de
fuego en un combate aéreo
Durante el vuelo
hacia, sobre y de vuelta del objetivo, un IL-2 puede ser atacado
múltiples veces por diferentes cazas enemigos. Por tanto, cada
artillero aéreo debe utilizar la munición cuidadosamente para no
quedarse sin ella en un momento decisivo.
Como muestra la
práctica, para ajustar la puntería usando trazadoras, para alcanzar
al objetivo si el artillero apunta sin grandes errores es suficiente
con disparar:
– Calibre de
7,62mm: una ráfaga de 15–20 disparos;
– Calibre de
12,7mm o superior: una ráfaga de 10 disparos.
Se consideran
ráfagas medias (incluyendo el ajuste por trazadoras):
– Calibre de
7,62mm: una ráfaga de 20–23 disparos
– Calibre de
12,7mm o superior: una ráfaga de 10–12 disparos
Si el objetivo se
encuentra a distancia corta y hay una plena certeza de causarle
daños fatales, la longitud de las ráfagas puede ser incrementada al
doble (en comparación con una ráfaga media).
VII) Disparando
en un combate aéreo
Para disparar con
precisión contra el atacante hay que saber estimar la deflexión,
utilizando la rejilla del colimador K8-T. Sin este conocimiento es
imposible tomar una deflexión adecuada.
La rejilla del
colimador K8-T está calculada de tal forma, que su anillo grande
corresponde a una velocidad del blanco de 600km/h y a un escorzo de
2/4 (30o). Este anillo se usa para disparar contra cazas.
El anillo pequeño
corresponde a una velocidad del blanco de 400km/h y a un escorzo de
2/4 (30o). Este anillo se usa para disparar contra
bombarderos.
Para apuntar
correctamente, hay que determinar el tipo del avión enemigo y en
función del mismo estimar su velocidad, así como su escorzo y su
distancia.
Si el caza enemigo
está atacando a un escorzo de 0/4 (0o) o cercano a 0/4,
se dispara con tiro directo, sin deflexión. Se apunta, superponiendo
la cruz del colimador contra el buje de hélice del avión (o
apuntando en el morro del caza, si este es bimotor).
Si el caza ataca a
un escorzo de 2/4 (30o), entonces se apuntará al buje del
caza (o su morro) tomando de referencia el anillo grande.
Si el caza ataca
desde escorzo de 1/4 (15o), la referencia será la mitad
del radio del anillo grande.
A la hora de
apuntar hay que asegurarse de que la dirección de movimiento del
blanco sea hacia el centro del colimador. Si esta regla no se
respeta, la ráfaga errará y los proyectiles pasarán por encima o por
debajo del blanco, en función del error cometido.
Contra el caza
atacante se debe disparar de siguiente manera:
– a 600mm se
disparan ráfagas cortas, lo que para una ametralladora de 12,7mm
serian de 5–6 disparos. El objetivo es evitar la aproximación impune
del caza, que tiene intención de atacar desde una distancia corta;
– a 400m se debe
disparar con ráfagas medias, lo que para una ametralladora de 12,7mm
serían de 10–12 disparos;
– a corta
distancia se disparan ráfagas de 20 disparos (para una ametralladora
de 12,7mm).
Se dispara
solamente con precisión, corrigiendo el disparo con las trazadoras.
Tras apuntar, hay que disparar inmediatamente, porque la posición
del blanco va cambiando rápidamente y éste puede abandonar el sector
de tiro.
Para poder
corregir el fuego usando las trazadoras hay que ser capaz de
observar las ráfagas simultáneamente con el disparo.
Las trazadoras no
son una línea continua sino que son unos trazos de fuego separados
que se mueven rápidamente con cierta dispersión.
La visibilidad de
las trazadoras depende del fondo sobre el cual se proyectan. Cuanto
más oscuro el fondo, mejor se ven estas y viceversa.
Al disparar en
dirección al Sol la visibilidad de las trazadoras empeora, sobre
todo a distancias superiores a 250m.
Un signo fiable de
acertar en el blanco es cuando se ve que la trayectoria de la
trazadora “se corta” en el blanco. En algunos casos el signo de que
las balas trazadoras están impactando en el blanco es cuando se
aprecia el aumento del brillo de las trazadoras.
Es fácil
equivocarse ya que cuando la línea trazadora pasa muy cerca del
borde superior o inferior del blanco, el artillero cree percibir que
hay impactos en el blanco cuando en realidad la línea de la
trayectoria de la trazadora está pasando por encima o por debajo del
blanco.
Al disparar a
distancias superiores a 400mm la trayectoria de las balas o
proyectiles se curva. Los primeros trazos, vistos por el artillero,
primero van por encima del blanco y luego descienden. Por esta
razón, cuando se dispara a distancias superiores a 400mm, no se
deben introducir correcciones en altitud, basándose en observaciones
inmediatas. Hay que observar la ráfaga y esperar hasta que los
primeros trazos alcancen el objetivo o la zona del objetivo.
Si el error no
supera 5–10m hay que introducir la corrección sin dejar de disparar.
Si el error supera 20m, hay que parar de disparar y volver a apuntar
de nuevo.
Solamente aquel
artillero que es competente, seguro, con sangre fría y que dispara
con precisión y ahorrando munición elimina con éxito a su enemigo en
un combate aéreo. |